Los poderes notariales entre esposos
GONZÁLEZ LUNA ABOGADOS • 18 de noviembre de 2025
Para qué se pueden otorgar y tipos de poderes.

Aunque el matrimonio crea un marco de colaboración y apoyo mutuo, el Derecho español deja claro que un cónyuge no puede representar al otro de manera automática. Por ello, cuando se pretende que uno actúe jurídicamente en nombre del otro, es imprescindible otorgar un poder o mandato. A continuación te explicamos qué poderes pueden otorgarse entre cónyuges, qué dice la legislación y por qué resulta importante formalizarlos adecuadamente.
1. Base legal: capacidad y representación entre cónyuges:
El Código Civil reconoce que cada cónyuge mantiene su plena capacidad de obrar (arts. 1322 y 1324 CC). Esto significa que:
- Ninguno puede realizar actos jurídicos importantes por el otro sin autorización expresa.
- Para que uno de ellos pueda representar al otro es necesario un poder notarial o un mandato (arts. 1710 y ss. CC).
- Además, para la realización de actos de disposición sobre bienes comunes (vender, hipotecar, donar…), el art. 1377 CC exige consentimiento de ambos, o bien un poder expreso que incluya esas facultades. La jurisprudencia ha sido estricta: el poder debe ser claro y detallado (STS 545/2013, de 11 de septiembre).
2. Tipos de poderes que pueden otorgarse entre cónyuges:
A) Poder general de administración
Permite al cónyuge administrar tanto bienes privativos como bienes gananciales: gestionar alquileres, pagar impuestos, hacer trámites ante la Administración, operar en cuentas, etc.
Es uno de los poderes más utilizados y se ajusta a los arts. 1712 a 1714 CC, relativos al mandato.
B) Poder para actos de disposición
Incluye facultades para vender, donar, hipotecar o gravar bienes.
En el caso de bienes gananciales o vivienda habitual, la exigencia legal de consentimiento conjunto hace que este tipo de poder necesite redacción minuciosa para evitar impugnaciones o nulidades.
C) Poder para pleitos
Permite que un cónyuge represente al otro en procedimientos judiciales mediante:
Poder notarial para pleitos, o
Poder apud acta ante el Letrado de la Administración de Justicia (art. 24 LEC).
Este poder no autoriza automáticamente litigar contra el propio cónyuge, salvo que se indique expresamente (art. 1713 CC).
D) Poderes bancarios y financieros
Las entidades suelen exigir un poder notarial cuando la cuenta no es conjunta. Este poder autoriza operaciones como transferencias, contratación de productos, cancelación de depósitos o firma de préstamos.
E) Poderes personales y sanitarios
Muy útiles en la práctica diaria:
Acceso a información médica.
Toma de decisiones en situaciones de urgencia.
Designación en documentos de instrucciones previas o testamento vital (Ley 41/2002 y normativa autonómica).
F) Poderes preventivos (tras la reforma de la discapacidad)
Desde la Ley 8/2021, los poderes preventivos han cobrado enorme importancia. Permiten que un cónyuge autorice al otro para actuar si, en el futuro, pierde capacidad para decidir.
Regulados en los arts. 256 y ss. CC, proporcionan una alternativa eficaz al nombramiento judicial de apoyos.
3. ¿Por qué es recomendable otorgar estos poderes?
-Agilizan la gestión diaria, especialmente si uno de los cónyuges viaja, trabaja a distancia o tiene menos disponibilidad.
- Evitan conflictos legales, sobre todo en actos de disposición sobre bienes.
- Aportan seguridad jurídica frente a terceros (bancos, notaría, administraciones).
- Permiten planificar situaciones futuras mediante poderes preventivos.
- Pueden revocarse en cualquier momento (art. 1733 CC), con plena libertad.
4. Conclusión
El otorgamiento de poderes entre cónyuges es una herramienta flexible, segura y totalmente adaptada al marco legal español. Permite gestionar con agilidad el patrimonio familiar, resolver trámites cotidianos y anticipar situaciones de necesidad futura.
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